Y sentarme a imaginar que el mundo cambia con cada vuelta que da, creer que las plantas crecen y se multiplican y simplemente olvidar las cosas que pasan, creer que el mundo es bueno como las personas que habitan en el, como esas personas que amo; las mismas que me aman.
Despertar temprano y oler el particular aroma de la mañana y pensar que las cosas mejoran, y lentamente se transforman, haciendo mi propia verdad, ignorando que las personas son crueles y quieren destruirse.
Y a las tres de la madrugada vagar hacia la cocina para tomar un poco de agua, pasar a la sala y mirar como sale el sol. Prepara una taza de cafe y cantar.
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